
LA LUZ DE LAS ESTRELLAS PATRIMONIO DE TODOS
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La Iniciativa Starlight (La Luz de
las Estrellas) se sustenta en el legado de múltiples experiencias que propugnan la defensa del cielo nocturno a lo largo y ancho del planeta,
tales como:
Las conferencias y declaraciones internaciones en
defensa del cielo nocturno que se han sucedido en la
última década, tales como la Declaración Universal de
los Derechos de las Generaciones Futuras (1999) o la Declaración de
Venecia (2002).
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El reencuentro con el patrimonio cultural material e
inmaterial aportado por la astronomía y los sentimientos
que la observación de las estrellas han provocado en
todas las culturas a lo largo de la historia de la
humanidad. Un redescubrimiento que se expresa en
experiencias como la "Iniciativa Temática
Astronomía y Patrimonio de la Humanidad" lanzada
por la UNESCO en 2003, la aparición
de nuevas disciplinas como la arqueoastronomía o los encuentros INSAP (Los
Fenómenos Astronómicos como Fuente de Inspiración).
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La creciente actividad científica e iniciativas que
alertan sobre el efecto de la contaminación lumínica o
la noche artificial sobre determinadas especies hábitats
y ecosistemas, forzando a considerar más atentamente la
dimensión ecológica de la noche: la vida se expresa las 24 horas.
Un ejemplo de esta nueva tendencia se muestra en la
actividad desarrollada por los Parques Nacionales de
Canadá que trabajan intensamente en
el control del alumbrado exterior y la reducción de la
contaminación limínica en estos espacios, anteponiendo
los requerimientos de protección ecológica de la noche y
promoviendo el desarrollo de la actividad científica en
este campo.
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El creciente reconocimiento de los cielos estrellados y
la oscuridad natural como componentes básicos de un
extenso patrimonio de paisajes nocturnos en riesgo de
desaparición, tanto en espacios culturales singulares
como en áreas naturales protegidas. Una sensibilidad que
se expresa en iniciativas como la protección de los
"Natural Lightscapes" (US-NPS) o el inicial
reconocimiento de los paisajes de la noche que hace la
Convención Europea del Paisaje.
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El surgimiento de asociaciones internacionales e
iniciativas en contra de la contaminación lumínica
creciente en el planeta, con experiencias tan activas y
enriquecedoras como la desarrollada por IDA (International Dark Sky
Association) o el desarrollo de los primeros y
espectaculares mapas que muestran el derroche lumínico
en muchas zonas del planeta.
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La progresiva incorporación de la defensa de la calidad
del cielo en relación en las iniciativas de promoción de
la eficiencia energética y el desarrollo de energías
limpias, como vectores de reducción de la contaminación
lumínica y de las emisiones atmosféricas, aportando
nuevas dimensiones al necesario compromiso de Kyoto. La
sostenibilidad energética y la protección del cielo
nocturno se dan la mano en iniciativas como los
proyectos de iluminación verde o el concurso europeo
“Luces del Futuro”.
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El florecimiento de
leyes relativas a la protección del cielo nocturno, a
las que se suman nuevas ordenanzas y códigos para
combatir la creciente contaminación lumínica. Son
iniciativas que originariamente surgieron en los
ámbitos de los observatorios astrofísicos y que hoy se
han extendido a ciudades y el medio rural habitado,
reclamando el derecho de todos a un cielo nocturno
limpio, como factor de calidad de vida, de salud y de
recuperación de la cultura cotidiana de observar el
cielo estrellado.
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La aparición de oficinas y organismos técnicos
orientados a la protección de los ámbitos de observación
frente a las fuentes de contaminación lumínica,
radioeléctricas y atmosféricas, como la Oficina Técnica
para la Protección de la Calidad del Cielo del IAC, The
Light Pollution Science and Technology Institute, o la
OPCC de Chile, cuyos resultados han posibilitado cambios
importantes en el ámbito industrial y tecnológico, como
así lo atestiguan los avances impulsados y registrados
por la CIE (Comisión Internacional de la Iluminación).
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El creciente reconocimiento de del cielo nocturno como
un activo y un recurso del desarrollo sostenible, que se
expresa en acontecimientos como las nuevas iniciativas
del turismo de las estrellas y el nuevo papel del
turismo de conocimiento relacionado con la astronomía.
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